Arquitectura tradicional


La arquitectura tradicional canaria, la de las casonas señoriales y la de las casas más humildes y populares, bebe en las fuentes tradicionales de Andalucía y Portugal, sobre todo, pero se dota a sí misma de una fuerte personalidad propia.

Lo más destacado de las primeras --de las que existen magníficos ejemplos en La Orotava y La Laguna-son los típicos balcones y los patios interiores. En ambos, la protagonista es la madera, el pino tea isleño, por lo general, a veces trabajado primorosamente por manos artesanales. De la arquitectura tradicional canaria merece destacarse por su espectacularidad La Casa de los Balcones en La Orotava, construida en 1632.

Las fachadas de estas construcciones suelen ser sencillas, con pocos adornos, que se dejan en exclusiva para las grandes balconadas de madera, cuajados de celosías, de amplio vuelo sobre la calle. Las ventanas cierran en guillotina y, por lo general, disponen, en el interior, de asientos adosados a la pared.

Los patios interiores, auténticos jardines , en los que, de vez en cuando, todavía hace su aparición la destiladera ( un curioso y bello artilugio para filtrar el agua y mantenerla fresca ), están rodeados por una galería, sostenida por unas columnas de pino tea, que da a las habitaciones y aposentos de la casa a la que se accede por medio de unas escaleras también de madera, en armonía con todo el conjunto.